Áloe (Aloe Ferox)

Conocida desde siempre por su belleza misteriosa, su elegancia salvaje, sus propiedades terapéuticas legendarias, fue considerado como un dios en algunas civilizaciones.

En el antiguo Egipto

El áloe fue la planta cuya “sangre” ofrecía la belleza, la salud y la eternidad. Formaba parte del ritual de embalsamamiento y acompañaba al faraón en su viaje hacia el otro mundo.

Cleopatra usaba diariamente el aloe como ingrediente esencial en sus cuidados diarios.

Ya, en el siglo I de nuestra era, Dioscórides lo describió intensamente en su herbario griego por sus virtudes medicinales y cosméticas.

Existen documentos históricos de los romanos, griegos, hindúes, árabes y otros pueblos de climas cálidos, que comentan sus virtudes medicinales y cosméticas.

Para los emperadores de China

Las espinas curativas del áloe personificaban a las uñas sagradas de la Divinidad.

En cuanto a los indios del Nuevo Mundo, el áloe formaba parte de las 16 plantas sagradas adoradas como dioses.

el aloe vera como planta medicinal

En África

Los camelleros nómadas lo llamaban el “lirio del desierto”, los americanos “the silent healer” o “Doctor Aloe”, los rusos “elixir de larga vida”, etc.

 Alejandro Magno

Conquistó la isla Socotora en el sur de Arabia, porque en ella había gran cantidad de áloes que servirían para la curación de heridas y enfermedades de sus soldados durante las campañas.

Los Franciscanos españoles

La trasladaron desde nuestras tierras a América, seguramente a la isla Barbados, de donde viene su actual nombre científico ALOE BARBADENSIS.

En España, a lo largo de la ribera del Mediterráneo, el Aloe fue un elemento esencial en la medicina popular, hasta que el empleo generalizado de la farmacopea moderna lo relegó al olvido junto a la mayoría de las plantas medicinales.

Durante la II Guerra Mundial

Se redescubrió su valor terapéutico. Las quemaduras causadas en las poblaciones de Hiroshima y Nagasaki por las explosiones atómicas, se curaron más rápidamente con el aloe y en muchos casos sin dejar señales ni cicatrices.

Actualmente sus propiedades han sido comprobadas clínicamente y los científicos se interesen cada vez más por sus aplicaciones médicas.

La NASA

Lo utiliza porque absorbe el 90% de la toxicidad de sustancias como: el PVC, la fibra de vidrio, los barnices, las pinturas, las radiaciones de los ordenadores, los televisores y demás aparatos electrónicos.

El jugo de aloe, el acíbar

Se usó para preservar a los animales de las picaduras de pulgas y tábanos. Y para untarlo en las uñas de los niños que se las mordían. Los médicos árabes la trajeron a España a la corte de Alfonso X el Sabio, para curar quemaduras, como purgante y para tratar la seborrea y la calvicie.

En magia lo utilizaban una vez seco y triturado mezclándolo con incienso olíbano y benjuí para atraer las buenas influencias de Júpiter, patrón del Jueves día propicio para emprender trabajos de alquimia.

En Méjico se llama Sábila y se corta una penca rezando una oración para que proteja el hogar de malas energías.

Es la representación del dolor.

El aloe en polvo mezclado con incienso es el mejor perfume en cualquier rito en el que se solicite la influencia de Venus, si la persona está presente, hacerle una fantasía dirigida haciéndole visualizar la felicidad junto a la persona amada.

Para hacer las paces con la esposa

Hay que poner aloe a macerar en aceite 3 días seguidos, luego pronunciar sobre el aceite el Salmo n. 45 y untarse el cuerpo con el aceite y darse un baño, de esta manera la esposa estará predispuesta a perdonar.

Si es el esposo el ofendido, se procede de igual manera, pero el Salmo que hay que leer es el n. 46.

Los enfermos de nervios

Se curan con una limpia de infusión de aloe durante nueve días seguidos.

La Planta de los Cien Años

Se dice de esta planta, que un gnomo estaba en grave peligro, totalmente abatido, cuando recibió socorro de un árabe que le puso a salvo.

Entonces el gnomo ofreció una recompensa a su salvador, y éste hubo de pedirle le diera a conocer una planta que garantizara su larga existencia.

Se separa el gnomo y a poco trajo el aloe, por cuyo motivo llaman a esta planta en muchos países la Planta de los Cien Años.

Los viajeros que van al Oriente

Verán sobre las puertas de las casas turcas un Cuero de Cocodrilo y una Planta de Áloe, ya que ambos, dicen, garantizan una larga vida.

El aloe, dado en pequeñas dosis y preparado su extracto según las reglas Rosa Cruces, es seguro que ofrece larga vida, pues es extraordinariamente microbicida y aumenta en gran manera la actividad del hígado.

Es una planta medicinal

Usada desde hace miles de años por egipcios, griegos, árabes, y chinos. Fue usada para ungir el cuerpo de Jesús según el evangelio de San Juan. En Oriente se le da en nombre de Bebida de la Perfección.

A nivel general hay que destacar su poder revitalizador, aumentando la energía del cuerpo físico.

Cuenta la leyenda que al pasar al lado de una zábila (sábila o aloe vera silvestre) si la oyes “cantar” es porque te está anunciando la muerte.

Es utilizada para hacer amuletos contra malas energías: empiezan atando con listones rojos la sábila (pequeñita) y ajos machos o (porros) y la colocan detrás de la puerta.

Algunas familias colocan discretamente en una maceta una sábila del lado derecho a la entrada de su casa.

Se tiene la creencia popular de que es una planta que trae buena suerte y debido a eso se le rinde una especie de culto supersticioso.

En las tiendas, graneros y negocios tienen la Penca de Sábila suspendida en algún lugar de estos para atraer la clientela.

En muchos sitios se le considera como protectora

Y portadora de buena suerte, ya que esta protege los lugares y los negocios de los que tienen una. Se recomienda tener una, en un sitio social de la casa.

En este sentido, su uso está muy extendido en América del Sur, México y América Central, colocándola preferentemente en las zonas de paso, para detectar y absorber la energía extraña o negativa de las visitas.

Es de costumbre poner un lazo de color Rojo en el Aloe Vera, cuando se invoca al Amor, y un lazo de color Verde, cuando se invoca a la suerte. También se cuelgan por la raíz, detrás de la puerta de entrada a la casa, para protegerlas.

Es muy frecuente su uso

Según en que rituales, por su gran poder energético. Se puede comparar con el poder del diamante en el mundo mineral. En su sentido místico, se le atribuye el poder de purificar el alma.


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